Blog  | Propiedad de la vivienda | El huerto perfecto para el verano

El huerto perfecto para el verano

Pocas cosas dicen tanto del verano como los colores vibrantes y el sabor crujiente de las verduras frescas, y ¿qué puede ser mejor que salir a la calle y recogerlas maduras de tu propia cosecha? Sabemos que todavía es primavera, pero es el momento perfecto para explorar tu pulgar verde.

Planificar, plantar y cuidar su propio huerto puede parecer una gran tarea, pero si lo hace de la manera correcta, en realidad es muy sencillo y agradable. No sólo te permitirá disfrutar de tu casa en un contexto diferente, sino que también tendrás una producción constante de verduras orgánicas y sabrosas para comer y compartir. ¿No sabes por dónde empezar? Estamos aquí para guiarte a través de los cinco componentes más importantes de la jardinería de verano para que empieces...


La ubicación es clave

Elegir una buena ubicación para su jardín es extremadamente importante. Tome nota de qué partes de su jardín reciben la luz solar más directa durante más tiempo en el día. Lo ideal es que tu jardín reciba seis o más horas de luz solar. Examina las zonas soleadas que hayas identificado y elige la más plana que no se inunde. Éste será tu espacio ideal. Puedes despejar una parcela y plantar tu jardín justo en el suelo o construir camas elevadas. Aunque ambas opciones son viables, la construcción de los bancales a una altura de al menos 15 centímetros permite un mejor crecimiento del sistema radicular y, por lo tanto, puede producir mejores hortalizas. Si crees que te gustaría construir tus propias camas elevadas, hay una guía paso a paso aquí. Una última cosa a tener en cuenta es que querrás poder caminar alrededor de tu huerto para regarlo y recoger tus productos, así que deja suficiente espacio alrededor para un camino cómodo.

Selección del suelo

Especialmente en el caso de las hortalizas de temporada cálida, el éxito de tu huerto empieza por el suelo. Asegúrese de elegir un suelo con una buena cantidad de abono y materia orgánica. Debe ser suelta, ligera y con buen drenaje. Evita los suelos pesados, pegajosos o arenosos. En el caso de las camas elevadas, lo más probable es que elijas la tierra de un distribuidor local, por lo que tendrás mucho control. Sin embargo, si construyes tu jardín directamente en el suelo, deberás desenterrar parte de la tierra para comprobar lo que tienes. Podría estar bien para plantar, pero lo más probable es que tengas que añadirle algo de compost y materia orgánica. Esto es muy importante, ya que ayuda a proporcionar a las plantas los nutrientes que necesitan para crecer. Además, nunca está de más conseguir un kit de análisis de suelo para saber con certeza si a su suelo le falta algo para producir una cosecha sana.

El uso de fertilizantes en el suelo también es muy saludable para el jardín y ayudará a que tus plantas se desarrollen al máximo, al tiempo que combate las enfermedades. Intente utilizar fertilizantes más orgánicos y con menos nitrógeno. Muchas personas se preocupan por el exceso de fertilización de su jardín. Una buena manera de evitarlo es utilizar simplemente un abono lo más orgánico posible. Cuantos más productos químicos haya, mayor será la preocupación por la sobrefertilización.

Una vez que hayas colocado la tierra y el abono, tendrás que acolcharlo para que tus plantas estén protegidas. Esto es muy importante, así que no te olvides de hacerlo. Poner mantillo o paja de pino creará una barrera que aislará el suelo. Esto mantendrá el suelo más fresco en los días calurosos y más cálido en los días frescos. También protegerá a tus plantas jóvenes de las fuertes lluvias, el viento y las enfermedades. Y, además, ¡suprime el crecimiento de las malas hierbas!

Cuándo plantar

Las hortalizas tienen éxito en todas las estaciones del año, pero en este caso hablamos principalmente de hortalizas de verano, por lo que deberás empezar a plantarlas a mediados o finales de la primavera, dependiendo de cuándo se caliente el suelo de tu localidad. Evidentemente, es imposible predecir el tiempo, pero una buena regla general es plantar las hortalizas cuando haya una o dos semanas seguidas de días cálidos. Esto suele significar que ha llegado la primavera. El Almanaque del Agricultor también tiene una gran Calendario de plantación para una referencia adicional.

Qué plantar

En cuanto a lo que debe plantar, queda a su entera discreción. Piensa en lo que más te gustaría comer y en qué verduras son más autóctonas en tu zona. Por ejemplo, ¿qué es lo que se vende mucho en los mercados locales? Ese es probablemente el mejor indicador de lo que se da bien en tu clima. Además, aquí tienes una lista de algunas verduras que se sabe que prosperan en los huertos.

Tomates

Calabacín

Pimientos

Col

Remolacha

Zanahorias

Rábanos

Caléndulas

 

Colocación y espaciado

Las plantas, al igual que los humanos, se estresan cuando están demasiado apretadas. Recuerda dejarles un poco de espacio para respirar. Asegúrate de que tienes en cuenta el tamaño que alcanzará cada una de tus plantas en pleno crecimiento y deja el espacio correspondiente. Además, muchos jardineros cometen el error de plantar sus verduras en hileras. Esto parece tener sentido cuando se piensa en cómo los agricultores plantan sus cultivos, pero los jardines son diferentes. En realidad, es mejor plantar en grupos "triangulares" en lugar de "cuadrados". Las formaciones triangulares producen hasta 14% más plantas en cada lecho. Otra forma estupenda de crear más espacio en tu jardín es cultivar en vertical. Los cultivos "enredaderas" crecen en espalderas, estacas y vallas. Buenos ejemplos de cultivos enredaderas son las judías de palo, los guisantes, las calabazas y los melones.

A la hora de decidir qué plantas colocar, se recomienda plantar las hortalizas de mayor altura en el lado noroeste del jardín. De este modo se garantiza que no darán sombra a las plantas más pequeñas que las rodean. Algunos ejemplos de plantas de crecimiento alto son el maíz, las judías y los tomates.

Algunas plantas se llevan mejor entre sí que otras. La "plantación en compañía" es una práctica ancestral que consiste en agrupar plantas que se ayudan mutuamente a crecer y producir. Si te interesa experimentar con esto, aquí tienes una guía completa!

Riego

La parte más importante del mantenimiento de su jardín es el riego. Las hortalizas suelen necesitar una pulgada de agua a la semana, incluyendo las lluvias naturales. Además, debe añadirse media pulgada de agua por cada diez grados en temperatura media en caso de que el tiempo sea anormalmente cálido. Esto debería duplicarse en los climas áridos. Es muy tentador, pero asegúrate de no regar en exceso tus plantas. El riego excesivo puede generar bacterias, enfermedades y hongos que pueden ser perjudiciales para el crecimiento de tus hortalizas.


Esperamos que estos fundamentos de la jardinería vegetal te pongan en camino hacia una temporada de verano abundante y deliciosa. Y no olvide que, si está buscando un nuevo hogar, nuestro Agentes de crédito ¡están a la espera y listos para ponerte en marcha!